…para hablar de cine. De cine de aventuras. De la quinta entrega de las aventuras del Doctor Henry -Indiana- Jones.

Hay quienes han dicho que la película es regular. Otros -la mayoría- que han dicho que es mala, de plano. Pero yo opino distinto. Opino que es buena.Y baso mi opinión en lo siguiente (riesgo alto de spoilers):
1. Incluye toda la mezcla standard de un film de Indy: nazis, artefactos arqueológicos, la frase estrella (“It belongs in a museum!”, “¡Eso pertenece en un museo!” en español), explosiones, viajes a lugares exóticos, armas (entre ellos el látigo de Indy), persecuciones en autos, trenes, saltos, Sallah, Indy dando clases….ahora hasta le mezclan astronautas. Así que no entiendo por qué dicen que no parece una película de Indiana Jones.

2. Los detractores dicen que da mucho protagonismo a Wombat (quien, en mi opinión, simplemente se ve como alguien con autonomía y que comete una bonita proporción de errores). La verdad es que no entiendo su razonamiento aquí: Indiana Jones sigue persiguiendo nazis, buscando tesoros y rescatando personas como ha hecho en todas las entregas. Esta vez, hay un twist que puede ser incluso más oscuro: las está rescatando de sí mismas. De sus propios daños, de sus propios errores, sus propias obsesiones. Y lo hace mientras está batallando con las suyas, y al mismo tiempo hace las cosas de Indiana Jones (ver punto 1). Si eso no les parece macho, no sé qué lo sea.
3. Demasiado fantasioso. ¿En serio? ¿Ese es el argumento? ¿No les suena fantasioso que Indiana Jones buscara el Santo Grial en una entrega, el Arca de la Alianza en otra, ¿y se metiera en un culto en la siguiente? Sin mencionar la famosa Calavera de Cristal, que busca en la cuarta entrega. Indiana Jones siempre ha tenido artefactos con propiedades sobrenaturales entre sus argumentos.
Así que recójanse, como decimos en Colombia. Y, si quieren ver la película, más bien aténganse a la recomendación que hago aquí:
Véanla sin ese disfrute cínico donde siempre faltan los cinco centavos para el peso. Ese disfrute que me hace preguntarme dónde han disfrutado tanto, que no son capaces ya de disfrutar con lo simple y con lo que tienen ante sus ojos. Véanla con ojos inocentes, y con el corazón que tenían cuando no se los habían roto por primera vez. Véanla, con el corazón que tenían cuando vieron Indiana Jones. De pronto ahí les gusta, y ven que el problema no está en la película.
P.S. Mads Mikkelsen está genial en su papel de villano estoico centroeuropeo (el cual se me pareció demasiado a este personaje histórico). La rompe (si bien nunca será el Hans Landa de Christopher Waltz) pero ya comienza a cansar.
P.S.2: para unir esta opinión con la programación habitual, vi un libro por estos días. Lo dejo a continuación. ¿Será que lo compro?
