Las tinieblas y el Alba

¡Volvemos a Kingsbridge! Aunque, realmente, todavía no llega a ser Kingsbridge: al momento de la historia, es una pequeña aldea en Inglaterra llamada Dreng’s Ferry, con una colegiata en ruinas y un temor muy bien fundado a los ataques de los vikingos.

Es en este contexto donde Follett presenta los conflictos propios de esta época: los cambios en los comportamientos del clero, el comienzo de la supremacía de los monasterios por encima de los sacerdotes, la difusión del conocimiento, el rol de las mujeres, el comienzo de la reglamentación de las costumbres y de la moral occidental, las castas sociales, la estructura familiar y hasta la arquitectura y materiales propios de la época y el lugar. En suma, Follett muestra a través de los personajes que escogió como principales cómo fue que la Alta Edad Media insinúa al final la Baja Edad Media, que a su vez permite abrirle las puertas al Renacimiento.

El libro es una precuela. Por lo tanto, lo que hace es que deja sentadas las bases de la serie de libros. Es como si, a través del paso de la madera a la piedra, Follett quisiera a su vez insinuar cómo se construyeron las bases de la sociedad y la moral cristiana y occidental.

Como siempre en las obras de Follett -especialmente las de esta serie- cada uno tiene lo suyo al final de la historia, y no queda karma por satisfacer. Hasta el karma menos pensado queda balanceado; lo que produce sensación de satisfacción al final de la lectura.

This entry was published on November 27, 2023 at 9:00 am. It’s filed under Lectura and tagged , , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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