Ellos, los fascistas

Todos los lectores tenemos libros que no terminamos. Y, aunque creí que esto no debía suceder por mucho tiempo en aras de una supuesta disciplina, eso no está mal. Como lectores, parte de nuestros privilegios (detrás del que encuentro ahora un sutil ejercicio de criterio) es saber cuándo renunciar y cuándo continuar con un libro determinado. Por las razones que sean. Sin prejuicios, y sin poses. 

Este libro es uno de esos casos en los que elegí renunciar. Ni siquiera digo “dejar para después” porque no estoy segura de si sí querría concretar ese después, como he hecho en algunos casos de libros (como mencioné aquí y aquí). Esto, debido a que la lectura que hice sirvió para indicarme que tal vez este libro no es para mí.  

Para empezar, el libro no era lo que yo buscaba. Siendo su título tan diciente (“Ellos, los fascistas”) yo esperaba encontrar una descripción del fascismo. Un libro que me proporcionara ejemplos de cómo, en esta época de redes sociales y falacias cotidianas envueltas en el celofán tornasolado de las melodías pegajosas (¿virales?), los videos que hacen liberar dopamina y el scrolling sin fin, podía ver el hierro del fascismo. En su lugar, me encontré un libro lerdo, que se hace pesado por su argumentación farragosa, sus párrafos largos y sus argumentos áridos. Increíble, si me lo preguntan, en un libro de sólo 244 páginas.

En línea con el primer deseo, esperaba encontrar un libro escrito en un lenguaje sencillo. Sin embargo, este libro está plagado de lingo y de jerga académica; cuando los mejores divulgadores en sus ramas son precisamente aquellos que recurren a lenguaje sencillo, y se explican si incurren en la necesidad de hablar de forma académica. Este libro, desgraciadamente, habla con un tono que planta distancia con el lector de a pie -incluso con el culto- en lugar de acercarlo al autor y a sus planteamientos.

Tal vez, yo no sea el tipo de público que los autores desean encontrar. Tal vez yo haya cometido un error, y realmente su publicación esté dirigida a un público especializado. Sin embargo, el tono de la promoción del libro me dio la noción equivocada. Cualquiera haya sido el caso, tal vez este sea un libro que no quiera continuar leyendo. 

This entry was published on March 25, 2024 at 9:00 am. It’s filed under Lectura and tagged , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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