La vida está hecha para buscar hacer realidad los sueños. Corro el riesgo con esto de sonar a frase de cajón de positividad tóxica; pero si algo me han enseñado estos últimos años, es a buscar hacer mis sueños realidad.
Puede ser, haciendo realidad mis sueños en la medida de mis posibilidades del momento. O preparando el terreno para hacer esos sueños realidad. O planeando para que eso ocurra. Es decir, pensando a largo plazo y posponiendo la gratificación inmediata.
Por ejemplo, si mi sueño es viajar, pues puedo hacerlo realidad haciendo viajes que vayan estando a la medida del presupuesto del que disponga y disfrutarlos, en lugar de frustrarme porque no es ese viaje específico. O haciendo un plan de ahorro. O creciendo en mi carrera y buscando mejores oportunidades, sin dejar de tener los ojos puestos en ese sueño.
En ese orden de ideas, vino el momento de hacer realidad un pequeño sueño que tenía. Quería un lugar para leer, pues en mi casa no lo había.
No me malinterpreten, pues no me refiero a una biblioteca. Me refiero a un espacio donde uno puede sentarse cómodamente, leer su libro sin distracciones (sin ruido, sin TV), donde hay una o varias mesitas para poder mantener la lectura y la bebida al alcance, con una lámpara que ilumine las páginas; una manta; y donde uno puede olvidarse del tiempo y del espacio. Siempre había leído en mi cuarto; y durante muchos, muchos años, había leído sentada o arrodillada, con el libro apoyado sobre la cama pues no tenía espacio para ese tipo de rincones. El clásico “casa de herrero, azadón de palo”.
Hasta que resolvimos darle nueva vida a un espacio subutilizado de la casa que necesitaba unas reparaciones, y hablando entre todos surgió la idea de aprovecharlo como un espacio de lectura, pues el sitio nos gustaba a todos para sentarnos y leer. Así que aprovechamos la coyuntura de unas reparaciones y la posibilidad que tenía en el momento de comprar una poltrona y unas Kallax(para poner los libros por leer) en IKEA, comenzamos el proyecto. En este momento, llevamos la mitad hecha, por el tema de las reparaciones. En cuanto terminen, será amoblado y habilitado.