¿Dónde leo en mi ciudad?

Esta pregunta me la hizo hace varios días un amigo, mientras almorzábamos. Me contó que él y su esposa -más bien recién llegados de Europa- echaban de menos los espacios públicos para leer que había disponibles allá: bibliotecas, parques, plazas y demás espacios disponibles. Asimismo, extrañaban la posibilidad de leer en el transporte público mientras llegaban a sus respectivas universidades a estudiar, y que es uno de los gustos más subestimados del Primer Mundo.

Debo confesar que no tuve respuesta de primera mano que no fuera un café. Por lo menos, en el
vecindario donde vivimos y donde queda nuestra oficina, que está perversamente mal dotado de
este tipo de espacios. Una muestra más, le dije, de que la respuesta en este vecindario es la privatización a todo: se privatiza el espacio público, y escasamente lo que se mantiene en buen estado son algunas aceras y el pavimento de las calles.

Pero de parques, plazas, bibliotecas y otros edificios públicos, por aquí, pocón: se asume que son espacios de naturaleza privada. Si uno quiere ir a un sitio específicamente diseñado para leer -una biblioteca, mirá vos- toca usar el carro e irse a alguna de las que le queden más cerca: la Biblioteca Pública Piloto, o la Biblioteca de Belén.

Ahora bien, estas son bibliotecas grandes: la primera, es la biblioteca principal de la ciudad, y queda localizada a más o menos media hora en carro de donde estamos. La segunda, es una de los Parques Biblioteca construidos en los últimos veinte años en algunas comunas de Medellín consideradas estratégicas. Este parque biblioteca queda a más o menos 20 minutos en carro de donde estábamos almorzando, siendo optimistas. No son como para ir frecuentemente; al menos en nuestro caso.

Tuvimos que rebuscar con ayuda del celular, donde encontramos incluso este hilo de Reddit haciendo la
misma pregunta, pero con respuestas igualmente básicas. Nada que no fuera un café, un sitio como un centro comercial (recordé que Oviedo tiene una Zona de Lectura designada, con una pequeña
sección de libros para tomar prestados e incluso un club de lectura) o un espacio comercial de una forma u otra.

Finalmente, se me iluminó el bombillo, y me acordé de una caminata por la UVA del Tesoro con Rodri, donde está… “la Biblioteca del Poblado” le dije. En
la UVA Ilusión Verde. Justo al frente
del Tesoro. A cinco minutos en carro, lo que ya es otra cosa.

Es una biblioteca pequeña; pero por lo menos tenemos un espacio en el sector. Y es público. Y está
cerca. Y lo mejor es que podemos llegar con facilidad y parquear cerca. Por lo menos, hasta que se decida que El Poblado también es digno de tener espacio público dedicado a la cultura.

*Crédito imagen de portada: Vivir en el Poblado. Imagen tomada de aquí para propósitos no comerciales.

This entry was published on March 31, 2025 at 9:00 am. It’s filed under Lectura, Reflexiones Lectoras and tagged , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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