Otro gran descubrimiento de este año: Laura Restrepo, ganadora del Premio Alfaguara 2004 con esta genial novela. ¿Cómo es que me había demorado en leerla…? Ya sé que descubrí el agua tibia, pero ténganme paciencia…
La novela está brillantemente ejecutada, y se estructura alrededor de tres momentos históricos que son clave para determinar las 48 horas más críticas en la historia del libro. El primero es la adolescencia y juventud de Agustina, contada por el Midas McAllister, amigo de la familia. El segundo, un pasado cercano, donde Agustima rememora los rituales y las pequeñas obsesiones de la infancia compartida con su hermano Bichi. Un pasado remoto y la juventud de la madre de Agustina en Sasaima, Cundinamarca. Y por último el presente, como unión de todos estos tiempos; en donde Aguilar -su marido- es la voz cantante. Aguilar, que busca la llave mágica que le abra la puerta a la razón de su mujer, y le permita esclarecer qué fue, precisamente, lo que desencadenó la crisis que está viviendo. Aguilar, que ignora que será la trama de estos días junto con los acontecimientos pasados, presentes y futuros que -a la manera de una espiral- serán los que se ciernan sobre Agustina, y desencadenen su delirio.
Una obra excelente, con un final casi policíaco que no fui capaz de dejar a medias. Un retrato duro y fiel de la sociedad colombiana con todas sus aristas, sus glorias y sus miserias. Una sociedad patriarcal, aparente, severamente jerarquizada y muy conservadora, que finalmente conoce a su sombra en su momento más duro. Restrepo toma fiel nota de todo esto, y plasma este delirio vertiginoso -así como sus consecuencias sobre aquellos a quienes debería proteger- con la mano precisa del experto. Quiero leer más palabras escritas por Laura Restrepo