Esta foto me produce mucha satisfacción. Y se me pasó el título de este post por la cabeza. Porque estas ediciones especiales de Harry Potter -que aún están por completarse- son el sueño de cualquier fanático de la saga, de cualquier edad: desde los niños de 11 años hasta los niños de 38 años y medio, como yo.
De hecho, es más factible que los niños de 38 años y medio (o un poco más) le estén regalando justo estos libros -o los estén comprando para sus casas- a sus propios hijos, para que ellos se adentren, de su mano, en el mundo de Hogwarts como debe ser. Con las mejores y más soñadas ediciones posibles. Las que tienen toda la intensidad y la magia que ha estado en nuestras cabezas por años.
Gracias a esta colección, ya he visitado los primeros tres años de Harry Potter (ver las historias aquí, aquí y aquí). Y aunque ya vi por encima este cuarto volumen, todavía no me he adentrado en él como se merece. Pronto será…
Por ahora, cadena de oración para que Scholastic y Salamandra (en el mundo hispano) mantengan andando esta edición ultra especial de libros y completen la saga, y para que estos sigan llegando a Latinoamérica, o los podamos seguir haciendo traer.