En una decisión que subió algunas cejas, pero que no deja de ser refrescante, la Academia Sueca decidió convertir a Bob Dylan en el nuevo Premio Nobel de Literatura. Argumentando, muy básicamente, que “la música también es literatura, y es la expresión de los sentimientos y emociones humanas”, los suecos se inclinaron por el músico estadounidense por encima del eterno favorito, Haruki Murakami.
Los tiempos están cambiando, Damas y Caballeros! El rock, que ha trasegado un arduo camino lleno de prejuicios y de censura desde los tumultuosos años sesenta, empieza a verse más como una manifestación artística que une varias disciplinas (música y literatura) que como un movimiento social (cuya vida más de alguno deseó alguna vez que fuera corta), gracias en parte a esfuerzos de personas como Dylan, o de agrupaciones como Los Beatles, que ya se encuentran en el Olimpo de los clásicos.
Y recuerden: la Academia controla conferir el premio. Muy al estilo del Rock, Dylan verá si lo acepta o no. Times are a’changing!