Hace unos días, varios amigos del trabajo me vieron con el libro del Carmen, uno de los libros que compré en la Fiesta, y me preguntaron si ya había terminado el que tenía entre manos. “No”, les respondí. “Este es mi libro de descanso”.
¿Qué es un libro de descanso? Como indica el nombre, es el libro que uso para descansar. Valga decir que, de por sí, la lectura es un descanso. Peeeero este libro en particular es el que suelo leer al mismo tiempo que otro, y lo uso para alternar con otra lectura cuando esta es muy densa o técnica. Y entonces, cuando quiero un cambio de tema, en lugar de prender el TV abro el libro de descanso y lo tomo un par de días.
Entonces, el libro de descanso:
No está relacionado en su temática con el principal. La idea es que sea un descanso tanto para los ojos como para la mente. Esto quiere decir que debe haber un corte con el tema del libro principal. Así el cerebro se “sacude” un poco al cambiar de contexto y adentrarse en una nueva historia, que lo saque de la zona de confort que es el tema que ya está analizando. En este sentido, la literatura o la novela histórica hacen maravillas cuando se compaginan con un libro de difusión pura y dura.
Con respecto al descanso ocular, aquí entran en escena temas como la tipografía, las ilustraciones o el papel que compongan la obra. Así que también son muy bien recibidas las ediciones especiales o conmemorativas, las novelas gráficas, o los libros ilustrados de algún tipo. Así, los ojos y las manos pasean por todo el libro, y pueden descansar de alguna manera de ver de forma continua la tipografía, y absorben información de otra manera.
Puede o no ser corto. En términos de libro de descanso, no se trata de la distancia, sino de la calidad del viaje. A veces, puede haber libros largos muuuy agradables de leer, que se sienten como ir en contraflujo por la autopista; mientras que hay libros cortos que se sienten como un camino de herradura. Así que nunca se trata de la cantidad de hojas.
Lo ideal, es que sea un libro agradable, sin ser tonto. Jamás he dicho que un libro de descanso debía ser un libro fácil, o un libro tonto. Que sea un libro que interese pero que no pelee con el libro original, para yo poder alternar las lecturas sin problema. Que no quite ancho de banda, ni compita por la atención del lector. Esto es un trabajo en equipo, no una competencia.
Estoy de acuerdo que leer es un descanso,para mi es mi espacio de relax.
¡Así es! Leer es un momento para nosotros mismos que nos da descanso para la mente y para el cuerpo.
¡Felices lecturas!