La Cuadra

Muy a menudo, mi novio me ha recalcado que lo que no me gusta (y me da miedo, incluso) es lo sobrenatural; pero que yo, realmente, leo y veo terror diariamente. Porque sobrenatural -como él lo explica- es un fantasma, una presencia maligna en un exorcismo, o una entidad como un poltergeist o un wendigo, o muchas de las presencias en el Kingverso; pero terror puro, en su opinión, son algunos de los libros o de los documentales que ha conmigo. Pues, desgraciadamente, la Historia va ligada no sólo a aquellos momentos sublimes de Humanidad infinita o de grandes alcances tecnológicos o viajes que llevaron más allá del horizonte. También se compone de episodios oscuros; de bajezas inenarrables, o de episodios bélicos que, hoy en día, hielan la sangre del más duro de los guerreros. 

Leyendo este libro le di la razón una noche, cuando tuve que parar de leer para preguntarme qué diablos estaba leyendo, y mandarme a dormir, asustada. Porque estas memorias de Gilmer Mesa son uno de esos episodios de terror. Uno de los más largos, duros y crueles -si se quiere- de la historia de esta ciudad. Mesa narra no sólo sus memorias de sobreviviente, surgidas a través del chispazo de un recuerdo surgido al ver una foto de la infancia. Cuenta, desde la mirada del niño que toma esa foto, la historia de la degradación del tejido social en una de las zonas más complejas de la ciudad. Narra la pérdida de la inocencia. No sólo la suya: la de su cuadra; la de su barrio. La de su ciudad completa, que ya no volvió a ser la misma, así ahora procure cerrar sus heridas de un modo o de otro.  

Una ciudad que se desprende de un mito. Una idea que, como todas, implica la exaltación, o que puede llevar a toda una generación a vivir al filo de la navaja.  

Esta obra tiene una narrativa que no deja indiferente. Que conforme horroriza al lector con todos los detalles anatómicos de una muerte, lo conmueve con los las historias de amistad, lealtad y compañerismo en las circunstancias más duras de la infancia. Es un libro que, con sus palabras, te hace no quererlo soltar; por lo que recomiendo tener tiempo a disposición para poder dedicárselo al Combo y al terror puro.  

This entry was published on May 5, 2025 at 9:00 am. It’s filed under Lectura and tagged , , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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