La mujer de los sueños rotos

Si alguien necesita un libro para comprender cómo se vio la llegada de las denominadas “fuerzas oscuras” a una sociedad como la de Medellín en los años 80 y 90 del siglo XX, este libro le puede dar una idea aproximada de la forma como se desarrolló este tiempo, y cómo vivió lo que en mi país llamamos por el genérico nombre de “Sociedad Civil” la llegada de un fenómeno tan complejo y difícil como el narcotráfico. 

Este libro, en la carne de una familia, retrata todas las etapas de lo que parece ser la relación más tóxica que hemos tenido como sociedad con un estimulante. Desde la sorpresa inicial ante las grandes fortunas de unos “recién llegados” hasta la apoteosis final, en medio de plomo y explosiones que sacudieron a la ciudad y al país. 

María Cristina Restrepo (autora también de “Lo que nunca se sabrá”) describe los acontecimientos de una forma que a veces se hace tal vez sentimental; tal vez teñida de cierta nostalgia por el mundo que fue y que ya no es, porque lo rompieron en mil pedazos. Pero su pluma no está desprovista de agudeza, y así expone la forma en que la vida se partió en dos: cómo entran en conflicto las dos escalas de valores, así como las sutilezas sociales y los códigos de la sociedad de antaño; hasta las costumbres de aquellos recién llegados que, a pesar de habitar al otro lado del valle, parecía en el libro que a veces vinieran de otro país.  

Bajo su pluma quedan retratadas también la época: las maneras, el machismo, los tradicionalismos, los protocolos. También, los acontecimientos grandes y pequeños, así como aquellos lugares que formaron parte del paisaje urbano como referentes y hoy en día no forman más que testigos, en el mejor de los casos, a un pasado que ya dejó de estar presente, como la mayoría de las casas del Poblado a las que autora hace referencia en el libro, y de las que sólo unas pocas, muy contadas, sobreviven. 

Un libro que, a pesar de las analogías que hace, permite -a quienes conocemos la ciudad- tener una buena idea de los lugares, y una que puede ser bastante aproximada de las personas en las que podría haberse basado Restrepo para la construcción de los personajes del libro. La trama personal en la que se enmarca la obra la hace interesante, y le aporta dinamismo a la historia, pues pone las circunstancias en primera persona, y da a la historia un final energizante e inesperado, que impide dejar de leer el libro. 

This entry was published on November 24, 2025 at 9:00 am. It’s filed under Lectura and tagged , , , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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