He vuelto este año a la Fiesta del Libro, que celebraba nada menos que sus primeros 20 añitos; ojalá de muchos. He ido también en semana; esencialmente para poder tener por donde caminar y examinar libros en calma y santa paz.
…bueno, de paz no ha habido mucha, pero por una razón que me encanta. He visto por aquí colegios -de todos los tipos: oficiales, privados, sencillos, elegantísimos- que han traído a sus niños para que estén, conozcan y, si así quieren, compren algo. Así que convivo con el ruido por un bien mayor, y es que esta nueva generación de lectores aprecie y disfrute de los espacios de promoción de la lectura.
Me gustó mucho notar que la organización del evento mejora año tras año, y que vienen mejores y más variados expositores; tanto en editoriales comerciales (o más conocidas) como en las editoriales independientes, o de nicho.
Esta vez, sin embargo, noté que los descuentos de algunos expositores no fueron tan grandes como en versiones anteriores. O, mejor dicho, que sólo los de Planeta traían descuentos de feria, para ser más claros. Y, por supuesto, como soy una fan enamorada de Penguin, lo noté.
Sin embargo, a pesar de esa pequeña nube en mi cielo, disfrute de mi ida y, por supuesto, hice mercado:
NUESTRA PARTE DE NOCHE, de Mariana Enríquez. Una novela que explora lo oscuro, en medio de uno de los contextos más oscuros de la Humanidad; el de una dictadura.
EL SHA O LA DESMESURA DEL PODER de Ryszard Kapuscinski, donde nos vamos a ir de paseo al Irán anterior a la Revolución Musulmana de los años 70 para conocer más acerca de esa figura política previo al descalabro y el aislamiento.
ALTASANGRE de Claudia Amador. Es la contribución nacional a esta lista, con una espectacular historia de vampiros tropicales llena de tintes sociales.
EL TALENTO DE MR. RIPLEY de la gran Patricia Highsmith, la gran dama del terror. Confieso que vi la pelicula y quedé fascinada, y con la meta de leer el libro desde entonces.
HEREJES de Leonardo Padura, que me llamó la atención por hablar acerca de la migración judía hacia el Caribe de la posguerra en un libro histórico.
EL RUMOR DEL ASTRACÁN de Azriel Bibliowicz me hizo entender que tenía un tema con las historias de migración y de desarraigo, y que de alguna manera eso me va a salir por el lado de la lectura.
Y de ñapa me enamoré en el stand de Taschen de un libro pequeño con la obra Génesis de Sebastiao Salgado, uno de los fotógrafos que más admiro, para mi sala.
Fue un buen día.