“Parcero, es mAchelen o mEchelen?” pregunté con cierto escepticismo, ya que había escuchado varias veces, al crecer, la historia de cómo la TíaViajera había ido a dar a otro pueblo…
Desde que llegué aquí, me preguntaba yo en dónde estaba. No me refiero al sentido más geográfico del asunto: sabía perfectamente en dónde me encontraba; pero me ha sido difícil…