Montmarte

Día 1

“Dicen que cuando los americanos buenos mueren van a París”

Oscar Wilde

Y sí, señores, voy a París. No me he muerto ni nada, pero puedo recoger todo el exquisito sarcasmo de la frase del señor Wilde y juntarlo con este artículo (que recoge el fetichismo occidental con París desde la Ilustración hasta Emily en París, e inica cómo han convertido a la ciudad en u cliché de occidentales), ya que no había considerado la ciudad dentro de las primeras a las cuales viajar en Europa. Monté el viaje porque mis compañeros de maestría también viajaban pero, mira tu las cosas, a ellos no les salió el viaje y a mí sí. No obstante, ya que voy, quiero sacarle todo el jugo posible, pues hay algunos lugares que llevo más de 20 años queriendo conocer.

Para comenzar, quiero decir que llegué en bus. En Europa hay un servicio de muy buena relación calidad-precio llamado Flixbus que tiene a veces verdaderas gangas para viajar por tierra. Así que aproveché una oferta y pude viajar a París desde Bruselas por un excelente precio de alrededor de 30 euros, casi imposible de conseguir por avión o tren, porque para viajar a París no hay temporada baja. Así que entramos quedando en esta ciudad.

Así que más o menos al medio día, llegué a la Gare Routiere (terminal de buses en francés) de Paris-Bercy, que queda cerca a un parque a la orilla del Sena. Muy fácil de llegar, pues queda cerca una estación del metro y se comunica con facilidad con el resto de la ciudad.

Como ya saben, yo no soy de las que llega a quedarse quieta. Llegué al hotel (mejor situado de la calculado, cerca al Pere Lachaise y a una estación de metro) después de una caminata de unos 800 metros, me acomodé…y salí rumbo a Montmartre, pues había reservado este tour y quería comenzar a conocer el corazón bohemio de París.

Disfruté mucho el tour. Pasamos ante la casa de Van Gogh, el viñedo de París, la Casa Rosa, los molinos (sí, el nombre de Moulin Rouge no es gratuito); y así, fuimos subiendo rodeando y dando vueltas (es decir, no en un ascenso frontal sino dando vueltas al cerro) hasta llegar a la famosa basílica del Sacré Coeur. Valga decir que me habían avisado de los mil y un timos que me encontraría allá, pero no encontré ninguno. Ni rateros había. Lo que sí había era personas pasándola genial en esta tarde de finales de verano, escuchando música y divirténdose, con una vista espectacular de París como telón de fondo.

Y, ahora sí, encuentran aquí algunas imágenes de hoy:

This entry was published on November 24, 2021 at 9:00 am. It’s filed under Diario de Viaje and tagged , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

2 thoughts on “Montmarte

  1. Adoro Päris, creo que pertenezco a los fetichistas occidentales, puedes ir tantas veces como quieras y siempre habrá algo interesante, histórico, bonito, que no conoces

  2. Pingback: Versalles | Through the looking glass

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