Rescate de separadores

He dicho varias veces que soy una fanática de los separadores de libros. Los guardo, los cuido y los colecciono. Por eso, mi sorpresa fue mayúscula cuando fui a escoger uno de mis separadores japoneses -que adoro y que fueron un regalo de mi mejor amigo- para usar en la lectura de Cloud Atlas y encontré que en la caja en que me los habían regalado sólo había dos. “Imposible” me dije. “Si a los demás los cuido, a estos el triple. Esto no puede ser. ¿Dónde los habré puesto?

Y, a no ser que uno deje los separadores en otro lado, el único sitio donde uno pone los separadores de páginas, suele ser en los libros.

Con esto en mente, me puse en la tarea de buscar en mi biblioteca dónde estaban mis separadores de libros, y encontré bastantes. Desde dos que encontré refundidos y que había comprado como souvenir en Budapest (y que ya están en la correspondiente caja, bien guardados), hasta muchos de los que hacía perdidos y que, por supuesto, están dentro de mis libros.

Así pues, me pondré en la tarea de rescatar separadores de libros. Y lo haré leyendo, pues no sé bien si es que los separadores señalan fragmentos de los libros que quería releer por alguna razón, o si fue que dejé alguna lectura empezada. Ya el propio libro me irá indicando de qué se trató el problema, mientras voy compartiendo los separadores que rescato.  Ha nacido un nuevo proyecto: voy a rescatar mis separadores de libros de mí misma: de mi propio olvido, y mi propia distracción.

This entry was published on May 29, 2023 at 9:00 am. It’s filed under Lectura and tagged , , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

2 thoughts on “Rescate de separadores

  1. Adoro los separadores !

  2. Pingback: A estas alturas… | Through the looking glass

Leave a comment