12 de Octubre. Terrario, Madrid.
la vida fue más tranquila. Era nuestro viaje de regreso a Madrid, y bien podíamos tomárnoslo más con calma. Haríamos este regreso en tren, tomando un AVE desde Santiago hasta Madrid.
Así que nos levantamos mas tarde. Nos arreglamos, desayunamos e hicimos nuestras maletas con toda la calma del caso. Y nos fuimos a la estación. Y todo fluyó desde el momento en el que nos subimos al tren.
Había buscado que el apartamento al que llegáramos fuera muy central; lo que conseguí con creces. Ubicado en plena zona de los teatros, en un primer piso (lo que llaman en España un Bajo) para no tener que subir las maletas, a 100 metros de la estación Tirso de Molina del metro de Madrid; y de ñapa con un supermercado a la vuelta de la esquina, para poder comprar el desayuno. Lo que no entró en mis planes es que el apartamento fuera a ser, en plata blanca, un terrario: si cerrábamos una ventana, terminaban “sudando” los electrodomésticos. Una cosa rarísima; pero por tres noches, acordamos hacernos los locos.
Llegamos al apartamento (apodado, obviamente, el Terrario) justo cuando entraba en la calle un desfile africano por el Día de la Hispanidad (rebranding del 12 de octubre en España). Esto nos hizo acordarnos de la época, y decidimos irnos caminando hacia la Plaza Mayor para ver qué onda. Y qué onda; porque lo que en Colombia es un día festivo (que además se mueve con la Ley Emiliani) aquí lo celebran por todo lo alto.
Conciertos, gente en la calle, con banderas. Música de todos los tipos. Balcones decorados. Desfiles…lo que se les cruce por la cabeza. La fecha es una de celebración masiva, sin lugar a dudas. Nos quedamos un rato escuchando flamenco en la Plaza Mayor y luego nos fuimos a la plaza de Sol, donde había música moderna.
Después, nos fuimos a un sitio de tapas cerca al Terrario, y de ahí a descansar.