Parte de mi mañana de domingo se me fue en terminar este maravilloso cuento de terror y de realismo mágico Carcoma (novela) – Wikipedia, la enciclopedia libre en clave femenina. Y sí, ambos géneros coexisten. Sobre todo, pueden hacerlo de manera armoniosa, es en el mundo de las mujeres. Especialmente, en el mundo de las mujeres rurales; y, sobre todo, después de una guerra civil.
La novela -que lleva cincuenta ediciones en España y va por su segunda edición latinoamericana Carcoma, de Layla Martínez – Ediciones Vestigio, que fue la que leí- ha sido un total fenómeno. Pero cómo no va a serlo; si en 124 páginas impregna al lector de una atmósfera oscura con venganzas, sombras, santas, embrujos, desaparecidos y unos giros de trama que son de no creer.
Uno de los personajes más geniales es la casa. En la intersección entre objeto, animal y humano, Martínez Layla Martínez – Wikipedia, la enciclopedia libre la convierte en un “objeto sintiente” que cruje y tiembla al compás del corazón de las protagonistas. Como si la casa fuera una caja de resonancia de todo lo que se calla entre los personajes humanos de esta historia; a ratos fantástica y a ratos violenta.
Carcoma trata acerca del trauma que circula entre varias generaciones de mujeres de una familia. De sus relaciones con los hombres (los de la familia y los de afuera) y con el sistema que ellos encarnan: la iglesia, las autoridades civiles, los vecinos, etc. Del miedo, de la hipocresía, del chisme y la maledicencia. De las clases sociales y de esos resentimientos que anidan en el pecho como una carcoma, y sólo decantan con el paso del tiempo.
Escrito en capítulos donde la abuela y la nieta se van turnando la narración de la historia y van contando los hechos de manera dispar (de modo que todos debemos poner atención e ir armando el rompecabezas de los hechos en la cabeza), siguiendo sus propias agendas personales, este libro tiene todos los ingredientes para ser profundamente adictivo. Caigan en esta adicción.