Catábasis

He terminado este libro. Parece enorme con sus 568 páginas de extensión; pero se lee solo, de lo agradable que es la escritura de Kuang, lo ágil de su prosa y lo interesante de esta historia. Después de una primera sesión en la que llegué hasta la página 92 y de haberlo dejado unos días, lo retomé un día festivo (18 de mayo, día de la Ascensión, para ser más precisos) y lo terminé más tarde ese mismo día, en lo que fue un atracón de lectura de proporciones épicas.

Ubicada en un Cambridge de fantasía (que se me pareció muchísimo al Oxford de Lyra), la historia sigue las aventuras de Alice y Peter por el inframundo. Inframundo, no infierno; en lo que me pareció un error de traducción asentado en la doctrina cristiana. Y ojo, porque vienen spoilers: La historia trata de un descenso al reino de los muertos; lo cual está más enraizado en las tradiciones clásicas (griega, romana), asiáticas (China, India y Japón) y antiguas (Egipto, Mesopotamia), donde nuestras almas y nuestras decisiones en vida son sopesadas para determinar si somos dignos de continuar al Elíseo, de reencarnar en un ciclo eterno; o de ir a un lugar de castigo eterno. Es un espacio liminal, que sirve para depurar el alma antes de la reencarnación.

Por eso, a diferencia de la noción que tenemos del infierno cristiano como de un lugar de castigo eterno (ahí ya tuvo lugar el juicio), en Catábasis las ocho cortes funcionan como concibió Dante el Purgatorio. Cada pecado se va expiando en la medida en que se va atravesando la corte, hasta que llega el barco dorado donde se bebe el vino del olvido. 

De la obra, me gustó su carácter sincrético. Kuang, sin duda, es una conocedora e hizo su tarea; porque este libro es robusto. Recurre sino a todas, por lo menos a la mayoría de las representaciones del inframundo pertenecientes a las tradiciones más representativas en la historia de la Humanidad. Todos podemos identificar o reconocer elementos correspondientes al menos a tres (o a más). 

Y luego está la lógica. Kuang describe y usa de manera amplia las paradojas y los recursos lógicos como puentes a la magia. Para alguien que conozca y que le guste la filosofía, verla en uso al cabo de las quinientas en un libro de magia y lo que hoy en día se llama “Dark Academia” es como un regalo. 

Así que este libro, en cuanto a libros de fantasía se refiere, está bien trabajado. Mejor sustentado. Y, aunque la trama puede llegar a ser muy lineal -Kuang no deja de ser una escritora joven que, sin duda, va a dar más sorpresas en los próximos años- sin dudas, este libro es agradable de leer. 

This entry was published on September 7, 2026 at 9:00 am. It’s filed under Lectura and tagged , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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